B. Schwartz investigador de la universidad de Swarthmore ha visto que hay dos tipos de personas en sus estilos para tomar una decisión: ser "maximizadora" o "satisfactora". La gente maximizadora no se conforma con algo bueno, no, estos quiere siempre lo mejor, trata de investigar todas las opciones posibles y analizarlas. En cambio la gente satisfactora escoge rápidamente, tiene sus criterios, busca, y quizás no encuentre lo mejor pero si algo lo suficientemente bueno y generalmente están contentos con su elección.
El problema de los maximizadores es que nunca se sienten satisfechos con sus decisiones, deciden y luego se arrepienten.

Cada decisión que tomamos tiene un costo asociado, implica sacrificar muchas otras opciones y esos pequeños sacrificios tienen consecuencias negativas porque alteran nuestros sentimientos sobre las decisiones que tomamos, por eso a veces aparece el arrepentimiento, luego de decidir, empezamos a tener segundos pensamientos. El arrepentimiento puede hacernos sentir mal, pero también tiene funciones importantes, nos enseña a aprender de nuestros errores… también a veces nuestras acciones tienen consecuencias en los demás y el arrepentimiento nos hace sentir mal, somos consientes de que causamos dolor, y prometemos que no lo volveremos a hacer en el futuro. Pero claro, lamentarse y arrepentirse continuamente y en especial por cosas sin relevancia no tiene sentido. Los maximizadores tienden a estar insatisfechos con sus decisiones por lo que suelen sentirse poco felices tras cualquier elección, sufren más que ninguno al elegir lo que sea…porque cuando elegimos, a demás de renunciar a otras cosas, tenemos que enfrentarnos a un hecho y es que el “yo” que elije, es diferente al “yo” que tendrá que asumir esa decisión más adelante, quizás por eso nos cuesta tanto cerrar las puertas a otras opciones y asimilar la nuestra y creer en ella, porque nunca somos los mismos, cambiamos a cada instante.
Con la revolución industrial las cosas empezaron a producirse en masa, más baratas y nos lanzamos a consumir. Por mucho que pensemos que no somos de esos, lo cierto es que también nos pasa, medimos nuestra felicidad por las cosas que tenemos, quizás no compremos ropa, pero si consumimos otros bienes. La sociedad te impone que para ser exitoso tienes que tener ciertas cosas y hacer otras, y junto a la publicidad nos bombardean cada día con miles de mensajes, y es difícil de parecer totalmente inmune, ante tanta oferta, escogemos y consumimos, porque así nos sentimos libres, consumo, luego existo….
Busca lo bastantemente bueno, no lo mejor; porque para encontrar lo mejor, tendrías que estudiar todas las opciones posibles y eso es algo inalcanzable.
*Texto producido por el staff de lgavilan.blogspot.com, todos los derechos reservados.
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